Trabajadores de la sección sindical de CGT de la empresa Dornier S.A., dedicada, entre otras actividades, a la vigilancia de los aparcamientos de la Zona Azul (O.R.A.) de la ciudad de Valencia, han preguntado a la administración si al fotografiar, cuando desarrollan su trabajo, los salpicaderos y las matrículas de los vehículos "como prueba de cargo" están incurriendo en alguna ilegalidad, según informaron hoy en un comunicado fuentes del sindicato.
Los empleados de esta empresa han manifestado su "descontento" ante "la falta de respuesta de las instituciones" a los diversos escritos que han presentado para solicitar información respecto a la orden de Dornier S.A. de "fotografiar las matrículas y los salpicaderos de coches particulares" como "prueba de cargo" de las sanciones que posteriormente se les imponen.
Esta medida, explicaron las mismas fuentes, llamó la atención de los trabajadores, que "solicitaron información a los órganos institucionales sobre la legalidad de estas prácticas". Así, el pasado mes de marzo remitieron un escrito a la Delegación de Gobierno en el que demandaban "información a cerca de la legalidad" de dicha medida, según apuntaron, "pactada entre la empresa Dornier S.A. y el Ayuntamiento de Valencia".
Los empleados conocieron esta decisión en el cursillo que realizaron respecto a la introducción y modificación del sistema sancionador y de control de los vehículos multados en Zona Azul. Estos cambios consisten en la realización de fotografías al salpicadero del interior del vehículo y su matrícula mediante PDA's como "muestra de cargo", según señalaron las mismas fuentes.
Indicaron que los trabajadores "no tienen claro" si esta medida "podía resultar fuente de problemas o, incluso, sanciones administrativas o penales por parte de los tribunales de justicia" hacia ellos, por lo que además de información al respecto solicitan "toda la documentación legal aprobada o emitida" en este ámbito.
Los representantes de estos empleados comentaron que la Subdelegación del Gobierno contestó a sus peticiones "un mes después" y les indicó que "trasladaba la información al Ayuntamiento de Valencia", al que se dirigieron también. Criticaron "la falta de respuesta" del consistorio y afirmaron que es una cuestión que "no se entiende, más aún cuando el trabajador no sabe si está incurriendo en una ilegalidad".
A este respecto desde CGT explicaron que hay empleados que se han encontrado con "algunos usuarios que se han quedado perplejos ante la realización de fotografías de los salpicaderos y matrículas de sus coches". Por otro lado, indicaron que a esta cuestión se une "la falta de vigilantes en varias de las zonas de aparcamientos".
Los empleados apuntaron que según el pliego de condiciones del Ayuntamiento de Valencia con la empresa Dornier S.A, por lo que se refiere a la concesión O.R.A., "se debe disponer, como mínimo, de un vigilante por cada 120 plazas o fracción". Atendiendo a ello, censuraron que "en quince zonas azules de la ciudad, esto se estaba incumpliendo".