Sucesos

El macabro hallazgo tuvo lugar ayer por la mañana en pleno centro de Valencia. Una patrulla de la Policía Nacional se desplazó al lugar para comprobar la veracidad de una llamada recibida en el teléfono de emergencias 112. El cadáver se encontraba sobre una viga arqueada del puente, un habitáculo poco visible donde suelen dormir indigentes en invierno y en verano cuando llueve.
Los primeros agentes que llegaron al lugar acordonaron la zona y avisaron a policías expertos en investigación criminal. El cuerpo estaba en estado de descomposición, lo que no permitía determinar si tenía signos externos de violencia.
Una comisión judicial acudió al puente de Aragón para supervisar las investigaciones policiales. También se movilizaron dos equipos de bomberos de los parques Norte y Central para bajar el cadáver de la viga de cemento.
Minuciosa inspección
Agentes de la Policía Científica examinaron el cuerpo y realizaron una minuciosa inspección ocular bajo el puente en busca de vestigios que ayuden a esclarecer esta muerte. Junto a los restos humanos, los policías hallaron una manta, una bolsa de deporte y varias prendas de ropa y botellas esparcidas por el suelo.
El reloj marcaba las 12.30 horas cuando el despliegue de policías y bomberos despertó la atención de varios vecinos. Juan Carlos Gómez se enteró en ese momento que había aparecido el cadáver de un hombre en una zona muy frecuentada por él.
"Yo bajo al río casi todas las tardes con mi hija, y hace dos días noté un olor muy desagradable, pero no imaginé que podría proceder de una persona muerta", explicó el ciudadano.
Una vez que terminó la inspección policial, el juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para practicarle la correspondiente autopsia.
Josefa Benito, que reside también en una calle cercana al viejo cauce, se quedó perpleja cuando se enteró del macabro hallazgo. "La verdad es que me ha dado pena porque he visto muchas veces cómo malviven los indigentes bajo el puente", afirmó la mujer.
"Ahora no hay muchos porque es verano, pero en otras épocas del año está lleno", añadió.
Campamentos de vagabundos
Según los vecinos, los indigentes duermen entre las vigas del puente a varios metros de altura y montan incluso campamentos con cocinas de butano.
"Deberían de implicarse más la policía y los Servicios Sociales para que estas personas tengan un sitio más digno donde pasar la noche", señaló Josefa Benito.
José Castelblanque manifestó que la zona del puente de Aragón está muy cuidada. "Donde da miedo pasear es por el tramo del viejo cauce junto a la estación de autobuses. Allí te pueden dar algún susto que otro porque merodean individuos que infunden desconfianza", dijo el vecino con el rostro cariacontecido.
El 2 de enero de 2001, otro vagabundo fue hallado muerto en el viejo cauce del río Turia a la altura de las torres de Serrano en Valencia. La víctima solía vagabundear sin aprovechar la ayuda que le ofrecía el Ayuntamiento
Benjamín A., que falleció con 91 años, rechazaba una y otra vez albergarse en una pensión que los Servicios Sociales le costeaban y prefería deambular por las calles de la ciudad, cerca de la zona en la que fue hallado su cadáver.
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