Más tarde surgieron los implantes dentales que supusieron una revolución en el mundo de la odontología.
Los implantes dentales son unos pequeños tornillos de Titanio que colocados en el hueso del paciente hacen la función de la raíz de un diente natural. Posteriormente una vez el implante se ha unido al hueso, se coloca sobre él una corona de cerámica devolviendo a la boca las piezas dentarias perdidas.
El problema que se ha encontrado el mundo de la implantología hasta ahora es que los procedimientos se alargaban mucho ya que desde que se colocaba el implante tenían que pasar entre 4 y 6 meses hasta que el paciente podía llevar sus dientes fijos, haciéndose la espera interminable para muchos de ellos. Ahora todo es mucho más sencillo y rápido gracias a los implantes de carga inmediata o coloquialmente llamado dientes en 24 horas.
Tras valorar al paciente y realizarle un estudio previo se prepara todo para que el paciente sea intervenido por la mañana y por la tarde se le coloquen sus dientes de manera totalmente fija. Con este procedimiento se acabaron las largas e interminables esperas para poder volver a disfrutar de una vida completamente normal disfrutando del placer de comer y sonreir de una manera totalmente natural.
Diego Peydro Herrero

Canal del Valencia



