volvo ocean race

La tripulación no sufrió daños personales aunque los destrozos en cubierta fueron graves. El barco, unas 1.500 millas (2.800 km.) al sur de las islas Mauricio, va a seguir navegando con un aparejo de emergencia y se plantea parar a reparar en dichas islas.
Todas las embarcaciones están notando la dureza de las fuertes rachas de viento. En el Telefónica Azul varios tripulantes sufren problemas estomacales desde hace dos días y el capitán Bouwe Bekking reconocía ayer que "están mejorando".
El Azul rompió su spinnaker y "nuestro encargado de velas, Jordi Calafat, ha estado trabajando en el interior del barco (en la proa está instalada la velería a bordo) durante más de 10 horas y ya lo tienen reparado de nuevo", manifestó el patrón del navío español. En el Telefónica Negro de Fernando Echávarri el día fue complicado, más a causa del oleaje que del viento. El barco llegó a puntas de 42 nudos (82 km/h.) bajando una enorme ola. En una de esas acciones, el argentino Maciel Cicchetti, que se encontraba en el interior del casco preparando la comida, fue desplazado hacia uno de los costados y se golpeó fuertemente la espalda.
Cicchetti se resintió de su zona dorsal con bastante dolor y el navegante y médico en el barco, el sueco Roger Nilsson, lo mantiene desde entonces bajo observación, en reposo y liberado de las guardias..
También tiene problemas el Puma de Ken Read. Rompió también su spinnaker y, tras remontar una gran ola, cayó a plomo sobre la siguiente, dañando el botalón y agrietando algunas cuadernas, aunque están soportando bien la navegación por el momento.

Canal del Valencia


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