Valencia

La eucaristía oficiada en el templo de Santa Catalina, que regentan los sacerdotes operarios diocesanos, fue presidida por el rector Francisco Ruiz. Al final de la celebración litúrgica se repartieron unos panecillos, previamente bendecidos, en recuerdo de Santa Catalina.
A continuación, la imagen procesional de Santa Catalina, una talla de madera policromada del siglo XVII del escultor Juan Muñoz, en proceso de restauración, desfiló en procesión, acompañada por la Banda de Música de El Puig, por las calles de la Sombrerería, Trench, Derechos, plaza del Doctor Collado, así como por las calles de la Corretgeria y Tapineria para llegar a la plaza de Lope de Vega, desde donde regresó nuevamente al templo.
Hay que destacar que la típica procesión de Santa Catalina fue recuperada hace ocho años y se celebra el domingo más cercano a la fiesta litúrgica de la santa.
"La celebración no persigue otra intención que revitalizar el sentido cristiano y popular de la fiesta que tiene como titular del templo a Santa Catalina", señaló el rector Francisco Ruiz.
Sin embargo, desde hace cerca de 10 años, un grupo de sacerdotes operarios diocesanos y las comisiones de falla cercanas al templo, trabajan para recuperar esta antigua manifestación popular del barrio con la creación de una cofradía en su honor, cuyos estatutos fundacionales se someterán a su aprobación en breve.
Los valencianos que ayer se acercaron al templo de Santa Catalina, el segundo templo de la ciudad después de la Catedral, que mandó erigir el rey Jaime I tras su llegada a Valencia en el siglo XIII, gozaron con una procesión llena de intensa devoción y nostalgia. "He vivido en la calle Derechos durante mi infancia. Volver a vivir la fiesta de la santa es importante para mi familia", explicó tras la misa Emilio Dupuy.
La festividad litúrgica de Santa Catalina se celebrará mañana.




















