
Realmente se ha apostado fuerte por mejorar y modernizar la imagen de Valencia de cara al exterior y podemos decir que se ha conseguido, pero no es justo que esta gran inversión que es de todos, acabe beneficiando a unos pocos.
La ciudad ha evolucionado pero de una forma bastante desequilibrada, aumentado los problemas que nos complican la vida diaria. La modernización de una ciudad no puede limitarse a aspectos puramente arquitectónicos o eventuales. Más bien se trata de hacerla lo más agradable posible para las personas que la viven. Nuestros gobernantes no pueden olvidarse de nosotros los valencianos. La solución de problemas como el tráfico, la deficiencia evidente de los transportes públicos, la contaminación y la inseguridad no puede hacerse esperar por más tiempo.
¿Por qué tener que soportar un tráfico caótico, metros y autobuses abarrotados en las horas punta, prolongadas huelgas del transporte, mantenimiento insuficiente y un carril bici en mal estado?
Según leo en uno de esos "diarios que no se venden" y que nos regalan a la entrada de las bocas del metro, sólo el 10% del carril bus está despejado. ¿Por qué se tolera todo esto, desatendiendo las quejas de los sufridos usuarios?
Valencia, por su clima y características orográficas es un lugar ideal para vivir y tenemos derecho a poder disfrutar de ello. Otras ciudades mucho menos privilegiadas que la nuestra ya nos han tomado la delantera, poniendo en marcha sistemas innovadores y alternativos que permiten a los habitantes desplazarse sin contaminar. sin colapsar la ciudad, sin hacer ruido y. lo más importante. sintiéndose felices al mismo tiempo. En Barcelona, sin ir más lejos. el sistema "Bicing" ya ha resultado ser un éxito (En nueve meses ha conseguido 100.000 abonados. 3.000 bicis y 194 estaciones). convirtiéndose en un medio de transporte bastante' utilizado.
Es por tanto necesario conseguir que la bicicleta y el transporte público (bus, metro, tranvía) al alcance de todos constituyan la forma habitual de desplazamiento por la ciudad, sin tener que jugarse la vida por ello. Resulta muy relajante, aunque con frecuencia imposible, ir y volver del trabajo bien sentado, mientras se disfruta de una buena novela o de una música personalizada.
En una época de crisis de la lectura hay que reconocer que es el metro uno de los lugares donde la gente sigue leyendo, a veces incluso de pie.
Pero el asunto tiene una dimensión mucho más amplia. Según el ministro de Sanidad más del 24% de la carga de enfermedad se puede relacionar con el medio ambiente.
La Unión Europea propone un plan de ahorro energético para 2010-2020 que reduciría la velocidad de los vehículos y por tanto la generación de gases. Se estima que este proyecto, cuyo objetivo es el control de la calidad del aire que respiramos, tendría un coste de 7.000 millones de euros pero generaría una disminución del gasto sanitario de 42.000. Programas similares existen ya en Barcelona y próximamente en Bilbao y Sevilla. Su desarrollo puede suponer una reducción en el coste sanitario de entre 1.200 y 2.300 millones de euros, si consideramos la reducción de la morbi-mortalidad (más de 1.200 muertes al año, más de 600 hospitalizaciones y más de 14.000 episodios de bronquitis y asma) y la disminución del número de días de baja laboral. En conjunto .se estima que podrían llegar a evitarse 3.700 muertes anuales en esas ciudades.
Invertir en salud es un negocio muy rentable ya que el beneficio se multiplica por cinco. Las autoridades valencianas deben ponerse al dia, siguiendo los consejos de la Comunidad Europea, sin dejarnos por detrás.del tren en el que ya viajan otras ciudades españolas.
Por favor permitan a los valencianos crear salud y calidad de vida, mientras disfrutamos de una ciudad tan amable y privilegiada como la nuestra
luisa micó
Internista Hospital La Fe

Canal del Valencia



